La fotografía ya estaba en mi antes de convertirse en mi trabajo, es mi manera de vivir lo que me hace perseguir imágenes para conservar instantes.
Encontré en las bodas una salida profesional capaz de acompañar mi manera de mirar. Estar cerca, observar sin intervenir, contar lo que ocurre entre las personas y conservar la memoria.
La misma mirada sigue conmigo siempre, viajando, explorando, documentando momentos cotidianos o intentando comprenderme a mi misma.