La fotografía es mi forma de hablar. Me ayuda a explicar lo que veo y lo que siento, en qué me fijo y qué es importante para mí. También me sirve para acercarme a personas y lugares, para recordar y, muchas veces, para intentar entender algo que todavía no sé explicar.

Normalmente empiezo a fotografiar sin saber muy bien qué estoy haciendo ni en qué se va a convertir. Encuentro una luz, una persona, un lugar o una situación que me interesa, que llama mi atención, y ahí es donde voy. Después llegan el proceso, las pruebas y las dudas.

Aquí conviven proyectos más construidos con páginas experimentales, fotografías sueltas, viajes, recuerdos y cosas sobre las que necesito hablar o que necesito procesar durante más tiempo.

También hablo de mí, de lo que me va bien, de cómo trabajo y de lo que me gusta. Es un espacio muy mío, pero lo abro con ganas de compartirlo y de que podamos hablar. Si alguna imagen o alguno de estos textos te hace pensar en algo, me encantará que me lo cuentes.